El atraso en la entrega de edificios en construcción y «ofertones» para arrendatarios también influyeron en la baja. Arriendos de «emergencia» por las inundaciones de abril tendrían un efecto temporal en el sector.
La reubicación de «emergencia» que tuvieron que realizar las empresas afectadas por el desborde del río Mapocho tras las lluvias de abril pasado y el retraso en la entrega de edificios -por demora en obras de construcción o decisión de sus propietarios- fueron factores que ayudaron a que la vacancia de oficinas de la capital cayera sorpresivamente en el segundo trimestre de 2016.
Según un informe de la firma de servicios inmobiliarios JLL, la vacancia -metros cuadrados desocupados- en el Gran Santiago cerró en abril-junio de este año en 9,09%, en un mercado de 3,16 millones de metros cuadrados, considerando edificios Clase A (alto estándar, buena ubicación y plantas superiores o iguales a 700 m 2) y Clase AB (ubicación subóptima y plantas superiores o iguales a 500 m2). Dicho porcentaje fue menor al 10,1% del período enero-marzo de este ejercicio.
La caída se notó más fuerte en la Clase A, donde llegó a 8,74%, la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2014 (7,6%). El año pasado estuvo sobre el 10%.
En JLL indicaron que en el segundo trimestre solo se registró como entregado el edificio Plaza Bucarest, de 11 mil m2, mientras que la nueva torre de la Cámara Chilena de la Construcción -en el diamante que forma las avenidas Apoquindo y Las Condes- y El Bosque Office fueron postergados para los próximos meses.
Las condiciones comerciales atractivas para los arrendatarios también influyeron en la menor vacancia, señaló JLL. En este ítem destacan descuentos, financiamiento de habilitación de las oficinas y períodos de gracia, que hoy en promedio bordean los seis meses, dos más que lo que generalmente se ofrecía cuando el mercado tenía menos espacios desocupados. La consultora afirmó que en el edificio Titanium se ofrecen hasta 12 meses de gracia.
Según JLL -y también CBRE (ver recuadro)-, las empresas afectadas por el desborde del río Mapocho en la zona de Providencia y Las Condes tuvieron que cerrar contratos temporales de cuatro a seis meses, mientras esperan las reparaciones en sus sedes originales. Por eso, advirtió que en los próximos trimestres, cuando se entreguen los edificios pendientes y se devuelvan las oficinas de «emergencia» arrendadas, la vacancia subiría.
Entre los afectados por la inundación por las aguas del Mapocho figuraron ocupantes de Parque Titanium, como Entel, que ya retornó; BBVA, y BTG Pactual Chile, que tras la inundación arrendó oficinas en Encomenderos, esquina Vitacura.
Al revisar las comunas que registraron mayor absorción -u ocupación- de oficinas, destacó Huechuraba (Ciudad Empresarial), con 6.540 m2, un récord para ese período y zona, comentó JLL. De todos modos, la mayor absorción se registró en Las Condes, con 24.336 m2, concentrándose en el edificio NLC7 y Hendaya 60.
Para el cierre de este año, JLL proyecta que la vacancia terminará en 11,2%, considerando que aún deberían entrar al mercado 80 mil m2, incluyendo eventualmente los 45 mil m2 de oficinas correspondientes al complejo inmobiliario Costanera Center. Si bien el mercado sigue en vacancias de equilibrio entre 8 y 12%, está lejos del 2% registrado en 2008.
Fuente: Economía y Negocios.